24 avril 2016

UNA TARDE LLOVIENDO FÚTBOL

  La tarde me pesó toneladas. Cuando me levanté, con la primera luz del día, ya había anochecido. Desayuné una sopa de cangrejo y un Saint Julien tinto. En la radio no paraba de llover fútbol, así que la apagué para escribir la colaboración que debía a una revista literaria de Dijon. Algo breve y confesional, sobre lo tarde que nos dimos cuenta de que El Quijote murió hace 400 años, los 400 golpes. Parece que fue ayer. Después volví a la cama para ler Là bas (Allá abajo), esa novela en... [Lire la suite]