17 août 2017

EL CHÓFER QUE SOÑABA CON SER DIOS

      A Nicolás Maduro no le gusta la democracia. Bueno, tampoco es preocupante. Roger Stone dejó de creer en ese sistema hace tiempo y a mí, si se me permite, no me entusiasma. A Nicolás Maduro no le gusta un carallo la democracia porque ese modelo cuestiona su estancia de hotel con pulsera en el poder. Si algún día cede a su magnofilia y convoca otras elecciones libres puede volver a perderlas. Y la finalidad de las urnas no debe ser que se vaya, evidentemente; sino confirmarlo en el puesto. Maduro no se envuelve... [Lire la suite]