06 mai 2016

LA NOCHE DE BODAS DE UN SOLDADO

Tenemos el amor como el valor absoluto del sentimiento. Tenemos el sexo como el valor absoluto del placer. Tenemos la muerte como el valor absoluto del temor. No podemos imaginarnos nada más intenso que el amor, el sexo y la muerte. Nuestras decisiones no discuten que el fin es dominar el amor, disfrutar el sexo o evitar la muerte. Podemos rechazar cualquier alternativa razonable si choca con nuestra santa trinidad. Elegimos levantados en volandas por el soplido de nuestros muertos. Su desaparición eterna nos hace conscientes... [Lire la suite]
Posté par Jaureguizar à 00:00 - Commentaires [0] - Permalien [#]
Tags :